Quería tanto sentarme a su lado en el sillón, rodearlo con mis brazos y dormir. No coger, como en esas películas. Ni siquiera tener sexo. Sólo dormir juntos, en el sentido más inocente de la frase. Pero me faltaba coraje y el tenía novia y yo era torpe y él era maravilloso y yo era irremediablemente aburrida y él era interminablemente fascinante. Así que caminé de vuelta a mi cuarto y colapsé en la litera de abajo pensando en que si las personas eran lluvia, yo era llovizna y él era un huracán.
Creía que el mundo contenía exactamente dos tipos de personas: Abandonadores y Abandonados. Muchos dicen ser ambos, pero esas personas no entienden el punto: Estás predispuesto a ser uno o el otro. Los Abandonadores pueden no ser los rompecorazones y los Abandonados pueden no ser los del corazón roto. Pero todos tienen una tendencia.
Esa sonrisa podría terminar guerras y curar el cáncer.
Quería separar el momento antes del momento, porque, a pesar de lo bien que se siente besar[te], nada se siente mejor que la anticipación al beso.
El error fundamental que siempre hice y que él, con toda justicia, siempre contribuyó a que hiciera; era éste: Él no era un milagro. No era una aventura. No era una cosa exquisita y preciosa. Él era un chico.
Estoy en este estacionamiendo, dándome cuenta de que nunca había estado tan lejos de casa, y que está este chico que amo y que no puedo seguir.Espero que este sea el sacrificio del héroe, porque no seguirlo es la cosa más difícil que he tenido que hacer.
Somewhere in his smile he knows, that I don't need no other lover. Something in his style that shows me. I don't want to leave him now, you know I believe and how.
Novela
jueves, 1 de septiembre de 2011
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Susi
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